VICTORIO PIRILLO: “Así fue como volvió la medalla de honor al cuello del soldado Mihalfi.

Por Gabriel Russo –
Un conmovedor relato sobre el rescate del olvido en una casa de empeños de Montevideo, de la medalla de honor que el Congreso argentino otorgó al soldado Carlos Mihalfi, ofreció para Comunas el dirigente sindical Victorio Pirillo, evocando pasajes de cuando era asesor del embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena y descubrió al azar esos preciados objetos del excombatiente de Malvinas.
Pirillo narró los pormenores del hecho que permitieron que luego regresara el meritorio reconocimiento al cuello de Mihalfi, ex combatiente de la Guerra de las Malvinas, gracias a una increíble casualidad , pero que conllevó una intensa búsqueda.
“Era asesor en la Embajada Argentina en Uruguay; en un momento en horario de comida yo iba por la avenida principal de Montevideo y en una galería plagada de insignias militares de distintos ejércitos en un rinconcito tras la vidriera, descubrí la medalla de un héroe de Malvinas. Entré y le pregunté al señor que se dedicaba a la venta de las medallas, si esta era una réplica, o era original de algún soldado y confirmó que era de un soldado: “acá tengo su ropa y una foto y entre ellos la medalla que la empeñó y nunca más volvió”; entonces le dije que esa medalla realmente tenía que estar en mi país (Argentina) y no en una vidriera tirada…
“Y ese fue el argumento que utilicé con el embajador Dovena al que le dije “tenemos que hacer el mayor esfuerzo para tratar de buscar a ese muchacho cuyo nombre lo van a conocer porque figura torturado junto a Katz,”- señaló Pirillo refiriéndose al soldado judío argentino que ha denunciado ante la justicia y la prensa los abusos cometidos contra los soldados por sus propios superiores durante aquel conflicto. “Era compañero de Milhafi; ambos fueron torturados”-precisó-
Pirillo recordó que pudo recuperar la medalla y todos los elementos que Milhafi había empeñado. “Traté de buscarlo durante mucho tiempo, no quería utilizar la vía telefónica simplemente porque en esa época había mucho suicidio de excombatientes ya que eran muy maltratados, se les negaba el empleo, se los acusaba de que estaban trastornados, en fin, más que a un héroe de Malvinas los veían como un problema que deambulaba en la sociedad.
“Lo busqué en el padrón de votaciones en Argentina, pero cuando fui a la escuela a ver si había emitido el voto y a varios lugares, resulta que él no había votado. Después de tanto rastrearlo, en Uruguay había una guía telefónica, empecé a llamar y casualmente una señora me atiende al teléfono y le dije que tenía en mi poder todo lo que era de Milhafi; su medalla su uniforme y muchas cosas personales que estaban que eran de él. Ella dijo: Es mi hijo, y me ofreció hablar con él y cuando me puso el teléfono le conté lo mismo, se puso a llorar y me dijo ¡Por qué hiciste todo eso por mí , si yo no te conozco, vos no me conoces! Realmente fue una conversación muy emotiva.
Le conté que yo tenía todas sus cosas entonces organizamos la entrega oficial que está registrada en la embajada de Uruguay y fue una ceremonia cubierta por muchos medios internacionales ingleses, franceses, españoles.
“Cuando lo fui a buscar a su domicilio para llevarlo a la embajada y hacer la entrega de sus pertenencias, él me contaba y siempre me repetía lo mismo: que me agradecía muchísimo este gesto, que yo me había preocupado mucho por él y que no podía sacarse de la cabeza el hecho de que lo dejaron solo a veces, y que maldecía a los ingleses porque atacaban con helicópteros y después una suerte de elementos y de cosas y padecimientos que sufrió.“Así se recuperó la medalla del soldado Carlos Mihalfi y esta noticia le dio la vuelta al mundo”.