Opinión

El tiempo

Por Simón Radowistky.

Cuando un adulto que no llega a los treinta años desconoce un hecho histórico la única respuesta que tiene es “pero eso es viejo, ahora es distinto”. La diputada libertaria que conversó con Astiz no sabía que el condenado había matado a dos monjas y su respuesta fue “pero yo nací en 1993”. Con ese criterio ninguno de los que participamos en este espacio debíamos saber quien fue Colón, Julio César o Gardel. Esos dirigentes nos representan, brutos de toda brutalidad.

Tampoco sabrá que las políticas que aplica su presidente son de otro siglo y aquellos que pretenden ser oposición toman conceptos del siglo 18, época de la revolución francesa. Aunque existe otro concepto político que hoy en día no se practica y este es el nacionalismo. También es antiguo, del siglo 19 para ser más exactos.

Claro que no es ese nacionalismo que el 9 de julio toma chocolate con churros y marcha al obelisco en protesta de gobiernos populares con la bandera argentina. Tampoco es ese que dice defender a la patria y vota liberales. Tampoco es el que se siente argentino cuando gana la selección de futbol. El nacionalismo real, verdadero es otra cosa. Es ese que siente la tierra como propia, el que tiene pertenencia a una ideología que no haya nacido en Europa o ese que defiende la patria votando en contra de los entreguistas. Puede apreciar el arte extranjero, pero siempre con ojos argentinos.

Hoy aquí el nacionalismo es liberación. Es el aire fresco que precisa un territorio habitado por pobres, empobrecidos y sufridos humanos que observan como un demente despedaza el futuro.

John William Cooke dijo alguna vez que: “el único nacionalismo auténtico es el que busque liberarnos de la servidumbre real. Ese es el nacionalismo de la clase obrera y demás sectores populares, y por eso la liberación de la patria y la revolución social son una misma cosa, de la misma manera que semi colonia y oligarquía son también lo mismo”.

Cooke siempre se aferró al nacionalismo y mostraba el camino. Pero no fue el único en la historia. Para aquellos que nacieron en 1993 como la diputada libertaria deben saber que existieron San Martín, Manuel Dorrego, Juan Manuel de Rosas, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Juan José Hernández Arregui y Juan Domingo Perón.

Ellos señalaron la ruta que el liberalismo le colocó un peaje. Por eso para aquellos atrasados de la libertad ya mencionamos un listado de hombres de bien que trabajaron por la patria.

Para los jóvenes que aplauden a un apátrida que levanta la bandera de Israel, admira a la Thatcher y entrega el oro a los ingleses luego de abrazarse con Trump festejando la independencia de sus amos sepan que alguna vez hubo un militar que se reunió con un embajador norteamericano no para festejar sino para plantarle cara y dijo:“ si yo entregara el país, me dijo cierto señor, Braden, en otras palabras muy elegantes, pero que en el fondo decían lo mismo, en una semana sería el hombre más popular de ciertos países extranjeros. Yo le contesté, a ese precio prefiero ser el más oscuro y desconocido de los argentinos, por que no quiero- y disculpen la expresión- llegar a ser popular en ninguna parte por haber sido un hijo de puta en mi país, mucho honor en ser combatido por esos bandidos y traidores”. Este es el camino y la solución a los problemas argentinos. ¿No le parece?

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba