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ARGENTINO

Por Armando Paredes

Allá en la lejanía del tiempo y en la zona portuaria porteña Ortega y Gasset contestó a un periodista que “si ordenamos de otra manera la palabra argentino nos da ignorante”. La respuesta tuvo lugar por la decepción que se llevó, en su primer viaje, el filósofo español.

En el espacio político el ignorante nos lleva al libertonto. Ese sub 30 o viejo resentido que votó en contra del peronismo y hoy la pasa peor que en cualquier dictadura. Sin plata, sin derechos y observando como se saquea el país en nombre de la moral.

Un treinta por ciento de la población votante justifica el accionar de un psicópata que llama imbéciles a gente con distintas capacidades, que nombre por decreto los jueces de la corte y entrega la nación sin consultar a los representantes del pueblo.

Esos ignorantes son los que insultan a cualquier semejante con ideas. Blanden la bandera israelita y se manifiestan sionistas con apellidos latinos para ser considerados por el gran payaso que dialoga con Conan.

Casi 130 funcionarios oficialistas fueron eyectados del estado ante el aplauso libertonto. Pymes cerradas, desempleo en aumento y humanos comiendo de la basura es la escenografía que votó el ignorante.

La Argentina se está organizando para ser entregada. Aplaudida por el imperio y denostada por la población no libertaria se encuentra en estado de disolución.

Los recursos naturales ya pertenecen a corporaciones o al imperio. Sucede lo mismo que en Ucrania, pero sin olor a pólvora. Muertos si hay. Se calcula que por causas naturales que tienen que ver con el modelo económico hay 100 humanos que fallecen por día. En diez meses son 30 mil. Los nuevos desaparecidos, pero estos no salen en los diarios ni en libro Nunca más.

Todavía existe una oportunidad y es dejar de votar a estafadores, coimeros, sicarios y todo aquel que es apoyado por ese 30 por ciento de ignorantes. Todavía cantamos, todavía vivimos. ¿No le parece?

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